Adadi, Asociación de Familiares de Enfermemos de Alzheimer y otras Demencias de Iniesta y de la Manchuela Conquense

Adadi, Asociación  de Familiares de Enfermemos de Alzheimer y otras Demencias de Iniesta y de la Manchuela Conquense

Cuando regresé a Iniesta, y una vez finalizado el Certificado de profesionalidad, decidí hacer voluntariado en la Asociación de Alzheimer. Siempre me han gustado las personas, especialmente siento mucho cariño y respeto por las personas mayores. Adadi es una asociación sin ánimo de lucro nacida en 2007 para mejorar la calidad de vida de las personas con Alzheimer y otras demencias, así como la de sus familiares. En un principio su rango de usuarios oscilaba entre los ocho o diez. Por aquel entonces yo comenzaba mi carrera de periodismo en la Universidad de Valencia.

Adadi tuvo un par de sedes antes de 2013, cuando definitivamente se cambió a su último y actual emplazamiento, el Centro Norte. Con una sede más amplia, la asociación pudo acoger a más usuarios ya que la demanda de sus servicios era una realidad. Justo en ese momento, recién estrenada la nueva sede, fue cuando yo empecé el voluntariado. En noviembre de 2013. Al principio me dediqué a crear y mantener las redes sociales y una página web, así como también redactaba notas de prensa para los medios de comunicación provinciales. Poco a poco fui entrando cada vez más en los talleres que se realizan con los usuarios: psicoestimulación cognitiva, reminiscencia, arte-terapia, gerontogimnasia, etc. Así es como tuve más contacto directo con los usuarios, con los que se llega a crear un verdadero vínculo emocional.

 

Al cabo de unos pocos meses, ya en 2014, me ofrecieron trabajar allí y acepté. Sabía que me gustaban las personas mayores pero no sabía que podría a llegar a gustarme tanto el trabajo que se realiza con ellos y que te hace sentir tan bien. Empecé a formarme en esta área, realizando cursos y talleres relacionados con demencias y salud.

La asociación fue creciendo a un ritmo vertiginoso, con un ratio de usuarios que gira en torno a las treinta personas, y el equipo de trabajadores crecimos en consonancia, tanto a nivel profesional como a nivel personal. Y ahí he permanecido hasta marzo de 2017, cuando decidí volver a centrarme más en mi carrera periodística pero sin dejar nunca Adadi, ya que hemos puesto en marcha proyectos en común con los que seguimos adelante y de los que hablaré en el futuro.

 

Las horas que he pasado en el Centro Norte con mis compañeros de trabajo han hecho que fuera de esas paredes las mismas personas seamos compañeros de vida. Viajes, cenas, fiestas, bailes, confesiones, risas, lloros, bromas, alegrías y, sobre todo, un gran hombro donde apoyarse. La palabra que mejor define el ambiente que se ha creado en esta familia es ‘apoyo’. Incondicional. Constante. Verdadero. Una tremenda sensación de felicidad y un eterno agradecimiento a todas las personas que la han hecho posible es lo primero que me viene a la mente cuando recuerdo esta etapa de vital importancia en mi vida, por lo que sólo puedo decir: ¡Gracias!

 

En mi tiempo en Afa Iniesta también pude realizar trabajos de periodismo puesto que elaboraba notas de prensa y en varias ocasiones organizamos eventos con los medios de comunicación. Por ejemplo cuando Adadi presentó su transporte adaptado propio que le permitía recoger a usuarios de otros pueblos haciendo así honor a su nombre de Afa de la Manchuela Conquense en mayo de 2015 o cuando la asociación firmó un convenio de colaboración con cinco Ayuntamientos en febrero de 2017, entre otros.

 

Especialmente orgullosa me siento del documental que estrenamos para las X Jornadas de Alzheimer en noviembre de 2015. La asociación puso toda su confianza en mí para llevar a cabo el proyecto sin ningún tipo de interferencias y siempre contando con su apoyo y colaboración. El documental se rodó con medios muy básicos, sin contar con una cámara de vídeo, sólo con una cámara de fotos en la opción de vídeo. Una cámara que nos prestó Raquel Monsálvez, que ayudó con la grabación. Para la edición y montaje también conté con el asesoramiento de un gran profesional, José Pedro Iniesta.

 

El documental se proyectó en el Auditorio Municipal y tuvo una gran acogida por parte del público. Después lo liberamos en YouTube, donde tiene mil visitas.