Cientos de romeros auparon a su Virgen por el camino a Consolación

Cientos de romeros auparon a su Virgen por el camino a Consolación

Un año más, la Romería de Consolación volvió a llamar a los romeros de Iniesta y de toda la comarca de la Manchuela para el traslado de la imagen mariana de la Virgen de Consolación a su Santuario. Un ritual religioso y festivo que se celebró el pasado 9 de junio, el Domingo de Pentecostés, y que fue declarado Fiesta de Interés Turístico Regional de Castilla La Mancha en 2008. El investigador, escritor y técnico de la Oficina de Turismo de Iniesta, Javier Cuéllar, que también es presidente del Centro de Estudios de la Manchuela, explica que “según conocemos, por las Relaciones Topográficas de Felipe II, ya existía en este lugar una ermita dedicada a la Virgen de Consolación en el siglo XVI y, por otra parte, en el Archivo Diocesano de Cuenca encontramos el primer dato referido a una procesión con la Virgen por causa de una sequía en 1592”. Podemos decir, por tanto, que estamos ante una tradición histórica.

Los cientos de romeros que acuden a la llamada de las campanas de la iglesia de Iniesta a las 6 de la mañana, recorren un agradable camino de tres horas, unos 15 kilómetros, por los que van atravesando una serie de elementos tradicionales como las Peñicas de la Virgen o el Pocico de la Virgen, antes de parar a descansar y a tomar un chocolate con magdalenas en el Humilladero de Villarta, punto que nos marca la mitad del camino y en el que se mantiene otras de las tradiciones romeras: desde el Humilladero hasta el cruce de la carretera la Virgen es portada con emoción por los villarteños. Otros hitos importantes que los romeros atraviesan en la segunda mitad del camino son: el Chozo, la Cruz Verde y la Cruz de Piedra. Esta última nos indica que entramos en lugar sagrado, en el Sitio de Consolación. En la parte final del camino encontramos el puente que cruza la rambla, construido en 1921, y entrando ya en las cercanías del Santuario de la Virgen nos recibe la Fuente de los Caños, usada en otras épocas para dar de beber a las caballerías.

Adquiere relevancia en el camino un elemento que no es tangible: las emociones y sentimientos que envuelven a los romeros. Muchos de ellos realizan el camino para cumplir con sus promesas, bien por un niño que estaba enfermo o bien para pedirle a la Virgen que le ayude con una enfermedad, y no es extraño verlos realizar el camino descalzos. “Son referentes de la religiosidad popular romera. La Iglesia no pide ese sacrificio, nadie obliga a los romeros a hacerlo, es algo que nace del interior de cada uno, lo lleva consigo la tradición, las personas tienen esa fe en la Virgen milagrosa”, precisa el experto.

La entrada triunfal de la Virgen, aupada a hombros por los romeros, se produce alrededor de las nueve y media de la mañana entre los vítores y la emoción desbordada de las cientos de personas agolpadas para recibirla. Así comienza la fiesta en el Sitio de Consolación. Primero, a las diez, se celebra una misa dedicada a los romeros y más tarde, a las doce y media, se celebra la misa de la Virgen cantada con solemnidad por el Orfeón Iniestense.

Durante todo el día se puede disfrutar de una feria de puestos ambulantes con venta de productos típicos y puestos en los que también se puede encontrar objetos tradicionales como garrotes, horcas, navajas, botas de vino, sombreros y cubos con los que la gente joven se divierte echándose agua, ya que suele ser un día caluroso y la tradición así lo manda.

 

EL SITIO DE CONSOLACIÓN COMO CONJUNTO PATRIMONIAL DE GRAN INTERÉS

El Sitio de Consolación tiene un valor excepcional por su patrimonio cultural. En el mismo se puede disfrutar de patrimonio etnográfico, patrimonio civil edificado, patrimonio religioso edificado, patrimonio artístico y patrimonio natural.

Situado en la llamada Rambla de Consolación, la cual desemboca en el río Cabriel, el Sitio cuenta con un paisaje, una fauna y una flora autóctona que se conserva en perfecto estado. Predomina el matorral mediterráneo, el pino carrasco, las hierbas aromáticas como el tomillo, romero, mejorana, morquera, enebro, coscoja… La Rambla, aunque lleva poca agua, tiene su cauce y recoge agua de muchas nacientes que se encuentran tanto en el camino como en el Sitio de Consolación.

En cuanto al patrimonio etnográfico, según explica Javier Cuéllar, hallamos un conjunto de construcciones tradicionales más antiguas en la Placeta de los Corredores, originarias del s. XVI, donde encontramos “una curiosa edificación construida originariamente para alojar a peregrinos en pequeños habitáculos a los que se accede por un balcón de madera corrido en todo el edificio”. Además, se mantiene un lavadero tradicional, los pesebres donde comían las caballerías y se conservan estructuras de algunas casas anejas a ese edifico, como la casa Sevilla.

Un interesante ejemplo de arquitectura popular manchega del s. XVIII lo hallamos en la Hospedería del Sitio, “la cual se traza en 1710 como una edificación funcional civil de planta cuadrada, construida en torno a una patio central con arcadas de tres arcos de medio punto a cada lado. Su función era dar hospedaje a peregrinos, a los representantes del Clero y a los representantes del Ayuntamiento de Iniesta, principalmente el día de la fiesta de Consolación, pero también el resto del año”, indica el investigador.

En el Sitio de Consolación hubo tres templos religiosos: el primero está totalmente desaparecido (su lugar lo ocupa hoy la casa Sevilla); de la segunda ermita se conservan, como restos arqueológicos: su perímetro, un arco toral y el dintel pétreo de una puerta; y el tercero es el actual Santuario. “Se trata de una construcción de planta de cruz latina, también de estilo barroco, que se inauguró en junio de 1765”, precisa Cuéllar. De especial interés es el programa iconográfico que hay pintado en las paredes y los lunetos del templo, que fundamentalmente son alegorías simbólicas de las letanías lauretanas dedicadas a la Virgen María. Igualmente cobra relevancia destacada el retablo: “barroco, con tres cuerpos y tres calles, con columnas salomónicas con decoración de angelillos de la época, parras, frutos y flores. Tiene un transparente en el centro donde se aloja la imagen de la Virgen de Consolación”.

El interés artístico del patrimonio religioso y cultural del templo se refleja también en el Camarín: “en primer lugar, por lo que perdimos, toda su antigua solería, más de 1.600 losetas de cerámicas de Manises, que fueron robadas en el año 1990” lamenta este amante de la historia y del patrimonio que añade que “de lo que nos queda cabe destacar cuatro esculturas de autor desconocido, esculpidas en Madrid, situadas en lo alto de las cuatro esquinas del camarín, que son de una talla magnifica y que fueron donadas por un devoto de la Pesquera. Son dos figuras oferentes y dos figuras mostrantes”.

Finalmente, encontramos también en el Santuario un elemento que forma parte del patrimonio etnográfico del Sitio y del patrimonio religioso popular: los exvotos, de cera los más antiguos, documentados desde el siglo XVI en las Relaciones de Felipe II, y otros que la tradición ha querido que se perpetuasen en el tiempo, como son los trajes de novia, trajes de cristianar y algunos más modernos de hoy en día.

Todo un excepcional conjunto patrimonial de enorme riqueza cultural, religiosa y paisajística: el Sitio de Consolación, en Iniesta.