LA VERDAD de Albacete

LA VERDAD de Albacete

Así llegó el otoño de 2012, donde empecé a trabajar como redactora en La Verdad de Albacete, el periódico de referencia en la provincia, que también llegaba a diversos lugares de Cuenca, Iniesta entre ellos. En los ocho meses que pasé allí tuve ocasión de conocer a un gran equipo humano, excelentes profesionales y mejores personas.

Aprendí muchísimo a su lado y conocí otra forma de hacer un periódico de calidad sin necesidad de pasar en la redacción doce horas al día. El cierre de este diario en el año que cumplía su cuarenta aniversario causó una gran sensación en la ciudad. Hubo manifestaciones para impedir que la cabecera de referencia dejara de existir. Pero el final fue inevitable y antes de terminar abril de 2013 La Verdad de Albacete desapareció. Una lamentable pérdida de pluralidad que entristeció al mundo del periodismo.

Además de los maravillosos recuerdos que conservo de los compañeros, de mi paso por La Verdad me quedo con la gente que conocí realizando mi labor en la sección de La gacetilla, un espacio de entrevistas de actualidad donde tenían cabida escritores, profesores académicos, médicos, pintores, fotógrafos, músicos, economistas, emprendedores, empresarios, guionistas, directores de teatro, ecologistas, actores, cantantes… algunos de ellos muy conocidos como La fuga, Teresa Rabal, Serafín Zubiri, Joel Angelino, Juanma Cifuentes o Eloy M. Cebrián, entre otros. También había espacio para la política con la entrevista que realicé a Diego López Garrido, por entonces Diputado en el Congreso y ex secretario de Estado para la Unión Europea.

 

Además de esta sección y de editar algunos espacios fijos, redactaba noticias de toda índole. Algunas relacionadas con tecnología, otras con educación, otras con cultura o deportes, también de sociedad cubriendo temas de asociaciones, temas de salud… Hacia el final de mi estancia en La Verdad, elaboré un reportaje de tres páginas a color sobre la historia del cómic en Albacete y tuve ocasión de ocuparme de la página web así como de realizar y editar vídeos. Por lo que considero que aproveché muy bien aquellos días que pasé en un edificio de la Plaza de la Catedral.

 

El tiempo que compartí con todas y cada una de las personas que conocí gracias a este periódico fue un auténtico regalo para mí. Personas realmente increíbles que aportaron algo en mi vida y, por ello, estaré eternamente agradecida a La Verdad.