Iniesta será uno de los municipios que contará con una profesional más en el Centro de la Mujer

El alcalde de Iniesta, José Luis Merino, ha asistido este miércoles a la conferencia ‘Estereotipos de género: un freno para la igualdad’ ofrecida por la periodista y formadora Pilar López Díez acompañado de la directora provincial del Instituto de la Mujer, Gracia Canales Duque, quien ha anunciado novedades en la gestión de los centros de la mujer para los años 2019-2020: “tras los recortes sufridos en la anterior legislatura, el gobierno de Emiliano García Page recupera ahora al personal de los centros de la mujer e Iniesta será uno de los municipios que se beneficiará de esta medida y contará con una tercera profesional”, ha declarado.

La directora también ha anunciado el aumento de horas semanales para cada profesional, la creación de la figura remunerada  de coordinadora del centro de la mujer y la subvención de proyectos de intervención comunitaria y sensibilización, entre otras medidas. El primer edil se ha mostrado “muy agradecido” con el gobierno regional “por recuperar estos servicios tan necesarios en los pueblos y, concretamente, en Iniesta ya que atiende a diez municipios de la Manchuela”. Merino ha destacado “la estrecha colaboración entre las entidades regionales y locales para sacar adelante estos proyectos de gran interés social”.

 

‘Estereotipos de género: un freno para la igualdad’

La periodista y formadora en igualdad de género de profesionales de la comunicación Pilar López Díez ha ofrecido la conferencia ‘Estereotipos de género: un freno para la igualdad’ en el marco de actividades programadas por el Ayuntamiento de Iniesta, a través de su Centro de la Mujer, con motivo del Día Internacional de la Mujer Rural, que se celebra cada 15 de octubre.

Al acto también han asistido los alumnos de Bachiller del IES Cañada de la Encina, el Consejo de Igualdad de Iniesta y Villalpardo y el personal del Centro de la Mujer, la psicóloga Pilar Segovia y la abogada Carmen León.

López Díez ha hablado de la construcción social de género, de cómo afectan a ambos sexos los estereotipos creados, de la violencia de género y también ha hablado sobre el papel que desempeñan los medios de comunicación en la difusión de cultura y de los valores establecidos y ha puesto ejemplos de cadena públicas que se están formando para terminar con estos estereotipos e informar adecuadamente sobre la violencia de género.

"Son los propios hombres los que deberían acercarse a posiciones feministas"
"Son los propios hombres los que deberían acercarse a posiciones feministas"

La periodista Pilar López Díez, doctora en Ciencias de la información, formadora de profesionales y asesora en el grupo de personas expertas para la prevención de la violencia de género, ofrecerá este miércoles en Iniesta la conferencia ‘Estereotipos de género: un freno para la igualdad’. Será en el Auditorio Municipal a las 12.30 y al acto, que es abierto al público en general, están invitados los alumnos de primero y segundo de bachiller del IES Cañada de la Encina. Se trata de un evento organizado por el Ayuntamiento de Iniesta, a través de su Centro de la Mujer, con motivo del Día Mundial de las Mujeres Rurales, que se celebró el pasado 15 de octubre.

 

P: El próximo 31 de octubre estará en Iniesta ofreciendo la conferencia ‘Estereotipos de género: un freno para la igualdad’ como una de las actividades programadas con motivo del Día Internacional de las Mujeres Rurales. ¿Cómo afectan esos estereotipos a la hora de alcanzar la igualdad real?

Los estereotipos afectan a todas las personas, en todos los órdenes de la vida, tanto en la vida urbana como rural y son muy perjudiciales para las mujeres y para la sociedad en general y beneficia a los hombres porque ocupan posiciones por el simple hecho de ser hombres.

No debemos olvidar que el comportamiento de la gente está determinado por las ideas que tenemos sobre cualquier aspecto de la realidad. Por poner un ejemplo, el estereotipo (es decir, esa idea que es ampliamente compartida en la sociedad pero que no es cierta siempre, como, por ejemplo, las mujeres son buenas como administrativas, pero malas como directivas; y el estereotipo que se esgrime es: porque no tienen cualidades directivas). Decía que podíamos poner el ejemplo del estereotipo de que las mujeres no tienen cualidades para ser buenas directivas. Esa idea generalizada, falsa, incorrecta, inexacta, hace muchísimo daño a las mujeres porque, en primer lugar, muchas creen en el estereotipo y no se plantean ni solicitar un puesto directivo, con lo que, ellas salen perjudicadas (se conformarán con ser administrativas, cobrarán salarios más bajos, etc.) y además, la sociedad se pierde a una mujer directiva que podría estar haciéndolo, pudiera ser, mucho mejor que un directivo mediocre, que, al no estar afectado por el estereotipo (no existe el estereotipo de que los hombres son pésimos directivos de empresas) está ocupando un puesto que no le correspondería si no hubiese ese estereotipo negativo sobre las mujeres.

 

P: ¿Cree que en el medio rural esos estereotipos agravan o dificultan más el avance hacia la igualdad?

Esto no es una cuestión de medio rural o urbano. Esto es una cuestión del patriarcado, el sistema de dominación de los hombres sobre las mujeres (igual que el sistema capitalista del que nadie duda de su existencia). El patriarcado, en donde los hombres son quienes tienen el poder de decisión y mandan sobre las mujeres. En el espacio doméstico pasa exactamente igual. Es lo mismo que hablemos de una familia de Madrid o de Iniesta. La socialización de los hombres se ha construido sobre la idea de que ellos son (todo lo que viene a continuación, son estereotipos, porque son generalizaciones construídas) los importantes, los inteligentes, los capaces de dirigir empresas, son superiores, en una palabra, a las mujeres, tanto en el campo como en la ciudad. Los hombres socializados en esos estereotipos (que les interesa mantener y, por eso, no luchan, con las mujeres como iguales, contra la desigualdad) ejercen su control y dominio sobre las mujeres. Sin ningún problema. Da igual que labren el campo o que dirijan una empresa. Esos hombres, en todo el mundo (el patriarcado es universal), sólo por el hecho de haber nacido con el sexo masculino, se considerarán, individualmente, con derecho a mandar a las mujeres. (Cuando ellas quieren el divorcio, si ellos no lo quieren, llegan hasta el asesinato).

 

P: Como experta y formadora en el correcto tratamiento informativo de la violencia machista y la igualdad, aboga siempre por la formación de los profesionales de la información (y de todas aquellas personas que generan contenidos en los medios) así como por la introducción de estas materias en las universidades. ¿Cuáles han sido los resultados que ha podido observar en sus investigaciones al respecto? ¿Es decisivo a la hora de cambiar el tratamiento de la imagen de las mujeres en los medios de comunicación?

Sí, en España podemos afirmar que desde hace diecisiete años los medios de comunicación han tenido que tener en cuenta la necesidad de fomentar la igualdad entre mujeres y hombres. El trabajo desde 2001, en RTVE, fue crucial para poner en la agenda mediática la necesidad de que los medios valoraran lo femenino de la misma forma que lo masculino, es decir, que tuvieran en cuenta la desigualdad estructural que el patriarcado ha construido entre hombres y mujeres.

Y los resultados están ahí: los medios de comunicación en España son los únicos en toda la UE (y podríamos extrapolar a prácticamente todo el mundo) que llaman a la violencia masculina contra las mujeres por su nombre: violencia de género o violencia machista. En otros países se sigue hablando de violencia doméstica o violencia de pareja o violencia intrafamiliar… que es la forma de eliminar la responsabilidad de los hombres como sujetos del delito (al fin y al cabo, violencia doméstica significa que tanto el hombre como la mujer puede ser quien agreda). No debemos olvidar que la violencia masculina contra las mujeres (que es la categorización más clara y que yo considero más pertinente), como dice el artículo 1 de la Ley Orgánica de 2004,  “La presente Ley tiene por objeto actuar contra la violencia que, como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia. “Relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres” una frase muy clara y que apunta al patriarcado directamente.

 

P: Por último, recientemente ha publicado un artículo en el que defiende siete argumentos para resignificar el 25 de noviembre como el ‘Día Internacional contra los hombres maltratadores’. Entre sus argumentos, en el texto defiende que se trata de un lenguaje político, que hay que tener en cuenta el contexto, dejar de victimizar a las mujeres agredidas o que los hombres también tienen que luchar contra los maltratadores. ¿Cree que, de alguna manera, a lo largo de estos años de lucha no hemos sabido incluir a los hombres como compañeros de nuestras reivindicaciones?

No se trata de que no hayamos sabido atraer a los hombres a nuestras posiciones feministas para luchar contra el machismo dominante. Bastante hemos tenido nosotras con tratar de atraer a las mujeres, en general, a posiciones feministas, que no significan otra cosa que ayudar a las mujeres a ser conscientes del sistema de dominación patriarcal en el que viven para que sean ciudadanas libres y no sometidas y dominadas por los hombres con los que se relacionan.

Son los propios hombres los que deberían acercarse a las posiciones feministas para involucrarse activamente en la lucha contra el machismo dominador. De hecho, hay una asociación de hombres, AHIGE, que es muy activa, que conozco su trabajo y a quienes felicito habitualmente: Dicen en su web:

“Creada en 2001, AHIGE la formamos en la actualidad más de 175 varones diversos que rechazamos la concepción tradicional de masculinidad que promueve el patriarcado: violenta, competitiva, inconsciente y egoísta. Rechazamos los privilegios que nuestra cultura nos otorga por ser identificados como hombres. Nos une nuestro compromiso por cambiar los estereotipos de género y promover formas de ser hombre que pongan en el centro los cuidados y la vida. Admiramos la lucha de las mujeres contra la desigualdad, discriminación y violencias que han sufrido históricamente; bebemos de fuentes feministas y sentimos la responsabilidad de contribuir para acelerar el cambio de los hombres hacia la igualdad. ¿Nos ayudas?”