EL PROYECTO ‘RESETAS’ REALIZA UNA VISITA TÉCNICA A ALMODÓVAR DEL PINAR
EL PROYECTO ‘RESETAS’ REALIZA UNA VISITA TÉCNICA A ALMODÓVAR DEL PINAR

El proyecto RESETAS, Resina y Setas para repoblar la España vaciada, busca reducir la despoblación en zonas rurales a través de la generación de oportunidades de empleo y de desarrollo económico mediante la puesta en valor de productos forestales no maderables (resina y hongos) con criterios de calidad y sostenibilidad en su aprovechamiento en la provincia de Cuenca. Es un proyecto apoyado por la Convocatoria de Medioambiente Desarrollo Sostenible 2020 de la Fundación Montemadrid y Bankia e impulsado por CESEFOR, la Universidad de Castilla-La Mancha y la Universidad Politécnica de Madrid.

Para enfrentar la grave problemática de la despoblación, RESETAS, que se declara fuertemente alineado con la Estrategia Nacional frente al reto demográfico, propone la generación de innovación en torno a la bioeconomia forestal asociada a los productos forestales no maderables. El investigador de la UCLM, Daniel Moya, explica que “el proyecto busca la diversificación y ampliación de actividades en iniciativas existes del aprovechamiento resinero y micológico y la promoción de los valores culturales de las comunidades rurales asociadas a estas actividades tradicionales, siendo estas una de las mayores riquezas que presenta el área de acción seleccionada, que ha sido Almodóvar del Pinar”.

Desde Adiman queremos mostrar nuestro total apoyo a este proyecto de gran interés no solo ambiental sino también económico y social y que resulta especialmente relevante para el área de Desarrollo rural, aunque también lo es para áreas relacionadas con Formación y Empleo o Igualdad. Por ello, nuestro gerente Miguel Ángel Moraga, les ha acompañado en la primera jornada realizada en el día de ayer en Almodóvar del Pinar con alumnos del Máster de Emprendimiento y Economía de Cuenca donde conocieron la problemática de gestión y aprovechamiento de la resina.

La presidenta de Adiman, Mari Carmen García, ha declarado que Adiman “considera de gran interés un proyecto que tiene entre sus objetivos trabajar con colectivos migrantes y con mujeres para la generación de oportunidades de empleo rural y de desarrollo económico en zonas con alta tasa de abandono y un problema acuciante de desdoblamiento a través de la valorización y diversificación de recursos forestales no maderable locales. Compartimos plenamente el objetivo de reducir el despoblamiento del medio rural y potenciar la diversidad social y cultural y la convivencia intercultural”.

RESETAS busca que su ejemplo pueda fomentar la creación de nuevas iniciativas de empleo y sea germen de un modelo que pueda ser exportado a otras zonas con similares características. “El proyecto pretende hacer especial hincapié en colectivos vulnerables, concretamente en los colectivos migrantes y de mujeres, con objeto de reducir el despoblamiento rural de la zona de transición entre las comarcas de llanura y piedemonte donde la densidad poblacional es baja (inferior a 20 hab/km2) y con la situación económica corre el riesgo de despoblamiento total”, declara Moya.

Por último, el proyecto se plantea como un piloto a escala territorial con el objetivo de generar a través de la experiencia, un marco teórico aplicable a medio plazo a mayor escala. Esta herramienta podrá ser aplicada a distintos territorios para definir su potencial en el campo de los aprovechamientos de productos forestales no maderables (resina, castaña, hongos, trufa, aromáticas, etc.) e impulsar el tejido socio económico, existente o potencial, asociado.

Moya ha incidido en que el proyecto está comenzando y que “lo que queremos es reunirnos en los próximos días con los agentes sociales implicados (alcaldes, grupos de acción local, resineros, micólogos, etc.) para abordar entre todos este trabajo y que puedan aportarnos su experiencia y que nos expongan sus preocupaciones, entre otros asuntos”.

 

 

EL CIES DE QUINTANAR DEL REY CUMPLE 30 AÑOS EN 2020
EL CIES DE QUINTANAR DEL REY CUMPLE 30 AÑOS EN 2020

El Centro de Investigación, Experimentación y Servicios del Champiñón, CIES, de Quintanar del Rey celebra su 30 aniversario en 2020 siendo un centro de referencia a nivel europeo e incluso a nivel internacional, ya que habitualmente recibe visitas de universidades y centros educativos de diferentes lugares del mundo para conocer su funcionamiento. El CIES es fruto del convenio firmado el 15 de noviembre de 1988 entre la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha, el Patronato de Promoción Económica y Turismo de la Diputación Provincial de Cuenca, en la actualidad Patronato de Promoción de Desarrollo Provincial, y el Ayuntamiento de Quintanar del Rey, mediante el cual se inició la construcción de dicho centro con la finalidad de iniciar y desarrollar proyectos de investigación agraria en el área de la producción del champiñón y otros hongos comestibles.

 

El alcalde quintanareño, Martín Cebrián, ha puesto en valor el CIES: “es un recurso valiosísimo no solo para Quintanar del Rey y la provincia de Cuenca, sino también para la región, ya que en España solo existen dos centros de estas características y uno de ellos lo tenemos en Castilla la Mancha, y cabe recordar que, además, fue el primero que se construyó”. El primer edil ha señalado también la importancia del sector del champiñón como motor económico de la comarca.

 

El CIES está diseñado y orientado hacia la mejora racional del sistema de producción de hongos comestibles, teniendo como principales objetivos la disminución de los costes de producción, el incremento de la productividad y el incremento de la calidad comercial del producto. Sus funciones son fundamentalmente de carácter aplicado y se organizan en dos grandes apartados: servicios y experimentación e investigación.

 

Dentro de los servicios que ofrecen realizan analítica físico-química y microbiológica, orientada a la caracterización y evaluación de materiales relacionados con el cultivo (materias primas, sustratos de cultivo, mezclas de cobertura y sus componentes), y a la identificación de agentes patógenos causantes de plagas y enfermedades; asesorías a cultivadores y técnicos, lo que habitualmente suele incluir visitas a cultivos y plantas de elaboración del compost; organización e impartición de cursos teórico-prácticos destinados a la formación de cultivadores (Incorporación a la Empresa Agraria); organización de Jornadas Técnicas de transferencia de resultados; elaboración de publicaciones divulgativas y servicio de biblioteca y hemeroteca especializada.

 

Por su parte, la investigación y la experimentación están centradas en la elaboración y ejecución de proyectos de investigación-experimentación aplicada, enfocados sobre todo a áreas relacionadas directamente con el cultivo de hongos; participación en contratos de I+D con empresas del sector privado; elaboración de publicaciones científicas y la colaboración con la Universidad en la formación de alumnos en prácticas,  en la elaboración de proyectos fin de carrera y de tesis doctorales.

 

El director del CIES, Francisco Gea Alegría, ha asegurado que “los servicios que se prestan en el centro se han mantenido desde el inicio invariables, pero con el paso del tiempo sí que se han ido incorporando nuevas técnicas analíticas de especial interés, como el análisis de fibras grasas, la valoración del nitrógeno amónico, la detección de ácaros e identificación de patógenos (Trichoderma)” y afirma “con seguridad” que los aspectos que más han evolucionado a lo largo de su extensa trayectoria han sido aquellos relacionados con la investigación y la experimentación: “Desde su apertura, el CIES ha pasado de realizar única y exclusivamente proyectos regionales a participar en proyectos de investigación de I+D nacionales, europeos, y a colaborar en convenios de I+D con empresas. Se han realizado trabajos de investigación en temas relacionados con la incorporación del orujo agotado de alcoholería en los procesos de compostaje, las coberturas y los diferentes materiales a utilizar, la reutilización de los sustratos agotados de los cultivos de champiñón y setas, la identificación de plagas y enfermedades, el control químico y biológico de plagas y enfermedades y el estudio de las técnicas de cultivo del hongo medicinal Agaricus subrufescens”.

 

El mayor éxito del CIES desde su apertura ha sido contribuir a la mejora del cultivo de hongos en la comarca de La Manchuela, así como participar en la formación y capacitación de un buen número de cultivadores. También se han llevado a cabo varios estudios de especial importancia como la valorización de los sustratos post-cultivo (compost agotado) y la identificación y control del ácaro del champiñón. “La posición del CIES a nivel de investigación en temas de cultivo de champiñón es buena, ya que en los últimos años hemos logrado tener un buen número de publicaciones en revistas de impacto, lo que contribuye a que el CIES sea conocido y reconocido a nivel europeo por el trabajo que desarrolla”, explica el director del centro.

 

Fundamentalmente el CIES colabora con productores y con técnicos de elaboración de sustrato o técnicos de cultivos. En los temas relacionados con investigación y experimentación colabora con universidades y empresas. Todos los trabajos que se realizan en el CIES tienen una finalidad práctica para el cultivo de hongos que se realiza en la comarca “ya que todos ellos están relacionados de una u otra forma con algún aspecto del cultivo. En el apartado de servicios el aspecto práctico es obvio, ya que es una demanda directa de los propios cultivadores y técnicos, y en el apartado de investigación-experimentación también se trabaja sobre aspectos prácticos como la identificación y control del hongo causante de la telaraña o la valoración de la eficacia de agentes de control biológico de las plagas de dípteros (mosquitos) del champiñón, etc”.

 

A nivel de instalaciones, el CIES ha ido adaptando las naves de cultivo de que dispone con nuevos sistemas de control ambiental, además se construyó un invernadero para cultivo de setas y dos cabinas de cultivo experimentales dedicadas, sobre todo, a temas relacionados con investigación y experimentación. El equipamiento de laboratorio también se ha ido actualizando “en la medida de lo posible”. Por otro lado, en el apartado de personal, se han mantenido los puestos de trabajo con que el CIES inició su andadura. Actualmente, la plantilla del CIES está formada por ocho personas: tres técnicos investigadores (dos biólogos y un químico), los tres doctores, uno de ellos ejerce las labores de dirección; un técnico de apoyo (Ingeniero Técnico Agrícola) y personal de apoyo (un auxiliar administrativo, un auxiliar de laboratorio, un operario cualificado y un operario-conductor).